Señores, seamos responsables
Por José Luis Batalla Carilla., desde España
Me ha llegado por Internet un artículo de Antonio Hernández Gil, Decano del Colegio de Abogados de Madrid, que bajo el título “Derecho y Responsabilidad Social”, relaciona dos de mis grandes pasiones: el mundo del Derecho, al que he dedicado buena parte de mi vida como profesional, y el de la Responsabilidad Social, en el que llevó unos años profundizando en la Fundación Ecología y Desarrollo.
Hernandez Gil, recordando a su padre, presidente de las Cortes Constituyentes, evoca la buena combinación que el art. 1 de la Constitución hace de los términos “Estado”, “Derecho” y “Social”, al afirmar que “España se constituye en Estado Social y democrático de Derecho que propugnan jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo jurídico”. Y señala cómo numerosas resoluciones de los tribunales han dinamizado el ordenamiento jurídico introduciendo la perspectiva de lo social como instancia conformadora de derechos subjetivos y fuente de obligaciones.
Ideas como éstas son las que nos han animado a Ecologías y Desarrollo a impulsar y a extender el concepto de responsabilidad social en sus muy diversas facetas, y a través de distintas entidades. Así, realizaremos el análisis de responsabilidad social de las empresas españolas que cotizan en bolsa, en colaboración con Ethical Instrument Research Internacional - EIRIS-, análisis que ha servido de base para el lanzamiento del índice bursátil de sostenibilidad FTSE4GOOD. De la misma manera, colaboramos activamente en la elaboración de las recomendaciones del Congreso de los Diputados sobre RSE. En esta línea, también hemos ayudado a las ONG a hacer una gestión más sostenible, y a los propios ciudadanos y ciudadanas en su responsabilidad individual con proyectos como los 100.000 compromisos por el ahorro de agua en Zaragoza, o poniendo a su disposición herramientas para saber cuánto CO2 emitimos a la atmósfera y cómo podemos compensarlo.
Por todo esto, no podíamos dejar de hablar de la Responsabilidad Social de quienes nos gobiernan. Quizá parezca obvio, pero debemos explicarlo, sobre todo en una tierra en la que la “idea” de Gran Scala flotando en el ambiente nos obliga a recordar al presidente del Gobierno de Aragón que el gobierno que preside no puede ser ajeno a estos criterios de Responsabilidad. Así lo pusieron de manifiesto más de treinta organizaciones, lideradas por Cáritas, en un documento que vale la pena leer detenidamente.
Por parte del Gobierno se nos dice que Gran Scala es sólo una “idea”. Pero una idea que ya ha hecho firmar compromisos formales y ha motivado que unos vecinos y algunos ayuntamientos avancen en el compromiso de vender sus tierras a cambio de nada. Sólo cuando el Gobierno de Aragón actúe concediendo las autorizaciones necesarias y recalificando el suelo como pretenden los promotores, surtirán efecto los compromisos de ILD, pero, ¿Podemos decir que alguien está actuando desde la Responsabilidad y la Transparencia cuando, en una opción de compra pretende pagar no más de 800.000 euros frente a los 20 millones prometidos hace unos meses?
¿Está actuando el gobierno de Aragón desde su Responsabilidad Social al poner a disposición de esta empresa los compromisos de modificaciones legislativas, infraestructuras y medios técnicos que el protocolo de colaboración recoge?, ¿están actuando las partes con información y transparencia dejando claro que una opción de compra no es para nada la compra de los terrenos ni el desembolso del dinero? ¿Quiere el Gobierno de Aragón, conociendo como ya conoce la reputación y el historial de algunos de estos empresarios convertirse en aliado estratégico de los mismos? ¿Han sido estos empresarios transparentes en su gestión como señalan los más básicos principios de la RSE? ¿Le parece al Gobierno de Aragón que actúa desde la Responsabilidad, condicionando el presente y el futuro de Aragón a la hipoteca que podría suponer que se nos percibiera en el mundo como Las Vegas europeas?
Señores, ¡Seamos responsables!
