Noticias ambientales para ser consideradas seriamente III
Por Carlos Mora Vanegas, desde Venezuela
Cada vez encontramos muchas ciudades en el mundo tierra contaminadas, en donde no se han tomado las medidas correctiva, necesarias para evitar que ello siga manifestándose, evitándose así los grandes estragos que se están originando en el planeta Tierra.
Ciudades muy pobladas como México DF. Santiago, Tokio, es muy significativo su contaminación y es necesario buscar acciones que evitan que esta se siga dando.
Tomás Unger nos aporta al respecto, que las grandes economías del Primer Mundo están basadas en patrones de consumo que resultan insostenibles.
En la mayoría de los países industrializados, principalmente en la Unión Europea, hay conciencia de esta realidad. Sin embargo, cambiar patrones de consumo no es fácil. Grandes industrias que emplean a miles están basadas en ellos y el reemplazo de hidrocarburos como combustible no es fácil. La alternativa de mayor potencial inmediato, la energía nuclear, es costosa y los intereses petroleros se han encargado de satanizarla.
Mientras tanto, los patrones de consumo -sobre todo en el transporte y cierto tipo de maquinaria- van en sentido contrario, incrementando el volumen de emisiones. A medida que crece el volumen de CO2 en la atmósfera y sube la temperatura del planeta, el enfrentamiento entre los intereses económicos basados en el consumo de hidrocarburos y la comunidad científica que mide el cambio se vuelve más drástico.
Al llegar la revolución industrial comenzó la combustión intensiva de carbón para generar vapor y mover máquinas. Luego llegó el motor de combustión interna y se comenzó a quemar petróleo. Hoy nuestra principal fuente de energía, sobre todo para el transporte, son los hidrocarburos. Los países ricos queman petróleo y los países pobres queman leña. Todos queman carbón y aun los más pobres, para movilizarse, también queman petróleo.
Mientras tanto, el incremento de la población en el Tercer Mundo requiere más tierra de cultivo, lo que sigue reduciendo los bosques. Esto ha roto el equilibrio del ecosistema global: se produce más CO2 del que pueden reciclar las plantas. Para volver al equilibrio, se requiere lo que busca el Protocolo de Kyoto, reducir las emisiones de gases invernadero, principalmente CO2, e incrementar el volumen de vegetación que lo recicla.
Cada vez que un kilómetro cuadrado de selva es reemplazado por un campo de cultivo, el área de hojas verdes que reciclan CO2 se reduce a menos de una milésima.
Es sabido por otra parte, que la contaminación atmosférica proviene fundamental-mente de la contaminación industrial por combustión, y las principales causas son la generación de electricidad y el automóvil. También hay otras sustancias tóxicas que contaminan la atmósfera como el plomo y el mercurio. Es importante que los habitantes de las grandes ciudades tomen conciencia de que el ambiente ecológico es una necesidad primaria. Se debería legislar sobre las sustancias que pueden ir a la atmósfera y la concentración que no debe superarse.
El aire contaminado nos afecta en nuestro diario vivir, manifestándose de diferentes formas en nuestro organismo, como la irritación de los ojos y trastornos en las membranas conjuntivas, irritación en las vías respiratorias, agravación de las enfermedades broncos pulmonares, etc.
Confiamos que en la medida que se van dando hechos que han dado paso a alteraciones en el medio ambiente, la aparición de tornados, huracanes, terremotos, además del calentamiento de la tierra, la escasez del agua, deforestación de selva vírgenes, desaparición de especies animales , se lleguen a acuerdos, compromisos, alianzas eficaces que den paso a Programas, convenios acciones que ayuden a preservar el medio ambiente de este planeta Tierra.
Consideraciones
• Se confirman los pronósticos de futuras modificaciones en el clima global y da ejemplos de su impacto en el presente. América Latina es una de las regiones vulnerables a esos cambios, y sufrirá pérdidas económicas, sociales y ambientales de proporciones, sin tener gran responsabilidad en sus causas. Sin embargo, la mayor parte de los esfuerzos y recursos de la región se están volcando a la reducción de emisiones en vez de reducir la vulnerabilidad. Gerardo Honty señala las prioridades de los países latinoamericanos, y las acciones que los gobiernos y la sociedad civil podrían tomar para afrontar el desafío.
• El 11 de diciembre de 1997 se firmó en Kyoto un protocolo para reducir la cantidad de gases invernadero que produce la actividad humana. El propósito es reducir la velocidad a la cual se está calentando la Tierra y el consiguiente cambio climático. Si tiene éxito reducirá la temperatura global promedio entre 0,02°C y 0,28°C para el año 2050 (estimado de la revista “Nature” del 2003). Yo no lo veré, pero dada la expectativa de vida y la composición de nuestra población, la mayoría de los peruanos que viven hoy llegará a esa fecha. La calidad de vida y el mundo en que habitarán dependen en gran parte del éxito del Protocolo de Kyoto.
• Para que el Protocolo de Kyoto entrara en efecto se requería que el 55% de todas las naciones y el 55% de los mayores emisores de gases invernadero ratifiquen el protocolo. La primera condición se cumplió el 23 de mayo del 2002, cuando lo ratificó Islandia, y la segunda el 18 de noviembre del 2004, cuando lo hizo Rusia. Cumplidas las condiciones, el tratado, que compromete a 141 países que representan más del 61% de las emisiones de gases invernadero.
• Las emisiones a la atmósfera de dióxido de carbono (CO2), principal gas responsable del efecto invernadero, han llegado a su máximo nivel en los últimos 50 años, según mediciones al respecto que se acaban de dar a conocer. Datos de la estación de monitoreo estadounidense en Hawaii, considerados los más confiables, indican que las acumulaciones atmosféricas de CO2 aumentaron en un 20 por ciento en el período señalado. Pieter Tans, director del laboratorio, declaró al servicio de noticias británico BBC que es preocupante que se haya registrado una concentración atmosférica sostenida de CO2 desde 1958, período de auge industrial. Las mediciones se iniciaron en la estación científica del volcán Mauna Loa, ubicada a 3 500 metros de altura, un punto ideal para ello. Uno de los factores que puede incidir en el mayor nivel CO2 en la atmósfera, es una menor absorción de ese gas por las plantas, sin embargo, la causa principal es la acción humana, manifestó Tans. El efecto invernadero es un proceso natural en la Tierra, el problema se presenta cuando se superan las concentraciones normales de CO2 en la atmósfera que inducen el recalentamiento de la temperatura terrestre.
• Estados Unidos es el mayor emisor de gases responsables del calentamiento global, pero el presidente George W. Bush rechazó en 2001 el Protocolo de Kyoto, mecanismo internacional para frenar el cambio climático. Bush pretextó que el documento perjudicaba la economía estadounidense y que no exigía a las naciones en desarrollo que redujeran sus emisiones. El protocolo de Kyoto entró en vigor el 16 de febrero último, pero la ausencia de Estados Unidos significa un duro golpe para lograr sus objetivos. (ambiental.net).
• El calentamiento de la atmósfera está provocando una aceleración de la reducción de los hielos en al Artico, y se estima que hacia el verano del 2100 podrían quedar derretido todas sus masas de hielo. Estos enormes cambios modificarán su biodiversidad y pondrá en peligro la supervivencia de ciertas especies. El oso polar es la primera víctima anunciada de la retirada de los hielos y su especie está amenazada de extinción para fines de este siglo, advirtieron los científicos especialistas del Ártico reunidos en un simposio internacional sobre los impactos del cambio climático global en Reykjavik (noviembre 2004). “El oso polar es la especie cuya suerte será la más horrible si desaparecen los hielos de los mares”, advirtió Harald Loeng, un científico que trabaja en el Instituto de Investigación Marítima de Bergen (Noruega). Como el Ártico se calienta dos veces más rápidamente que el resto del planeta, sus hielos podrían fundirse totalmente en período estival hacia el año 2100, reveló un Estudio sobre el Impacto del Clima en el Ártico (ACIA), publicado en el marco de este simposio en Reykjavik. (ambiental.net).
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