La creatividad como principal recurso ante la crisis

Por Gustavo Giorgi, desde Argentina

Gustavo Giorgi. La creatividad como principal recurso ante la crisisEscuchamos por estos días, crisis financiera global mediante, que uno de nuestros principales recursos a utilizar para salir del pozo es la creatividad. Empresarios, economistas y comerciantes se ponen de acuerdo en situar a esta competencia casi como el factor superador del este momento.
Desde mi perspectiva como psicólogo organizacional insisto desde hace mucho tiempo con la necesidad de fomentar en todos los colaboradores que forman parte de una compañía la generación de propuestas capaces de lograr metodologías y productos innovadores. Sin embargo, la pregunta que se impone es la de si todas las personas cuentan, verdaderamente, con material disponible para idear cosas diferentes a las ya realizadas.

Y la respuesta es unívoca: Sí. Absolutamente todos poseemos recursos simbólicos tales que permiten la producción de nuevos pensamientos. Es cierto también que no en todos se encuentra el mismo bagaje. En algunos casos es más nutrido que en otros, pero esto no implica la ejecución de un acto creativo sino en todo caso la potencia de realizarlo.

Y es aquí en donde estriba el nudo de esta cuestión. ¿Por qué, si cualquiera es creativo sólo algunos se destacan en este terreno?. ¿Por qué, a pesar de que muchas organizaciones instan a su personal a la mejora continua, encuentran sólo en ciertos colaboradores una respuesta eficaz ante este pedido?.

Desde diversas escuelas teóricas podremos establecer con seguridad que todos tenemos la posibilidad cierta de ser creativos y el motivo por el cual no hallamos ideas nuevas en todas las personas puede ser explicado en los denominados bloqueos cerebrales. Entre ellos, tomaré dos de los que revelan mayor incidencia.

1. Temor al fracaso.
2. La no aceptación de ambigüedades.

Respecto del primero, diremos que en todas las personas opera una instancia (llámese hemisferio izquierdo o superyó) cuya principal función es juzgar(nos). De ahí se sigue el casi inexplicable miedo constante a fracasar, al error y a la mirada enjuiciadora de los demás, que se ampara en otra más despiadada aún: la propia.

Podemos decir sin ambages que existe una personalidad creativa, y es arriesgada. Ser creativo implica la posibilidad de asumir un riesgo. El riesgo de que lo pensado no salga como lo pretendemos, y consecuentemente debamos darnos cuenta que no somos perfectos y podemos fallar. En ese sentido, una elevada autoexigencia es capaz de dificultar o inhibir la creatividad.

El segundo de los bloqueos, la imposibilidad de aceptar ambigüedades, se ancla en toda una tradición de pensamiento lógico creada por los griegos seis siglos antes de Cristo y que cooperó para estructurar las ideas occidentales. Ese principio que establece que algo no puede ser de una forma y de otra al mismo tiempo. Aquí encontramos nuestros obstáculos cuando nos mencionan que la palabra crisis en el idioma chino significa amenaza y oportunidad pero a la vez.

Pareciera que estamos configurados para ver solamente los costados negativos de las situaciones de incertidumbre tales como las actuales, situando con mayor facilidad las pérdidas que las potenciales ganancias.

En resumen: aceptar ambigüedades significa pensar que esta circunstancia puede ser una gran chance para generar acciones novedosas y con la probabilidad de hacernos ganar, aprender y crecer a partir de las dificultades.

Entonces, al empresario le sugerimos insistir siempre una vez más a su trabajador, creando las condiciones propicias para que las ideas conozcan un territorio amable en el cual posarse. Los sistemas de incentivos; la formación de equipos de proyecto; una estructura de liderazgo que busque el desarrollo del personal son algunos de los ejes a utilizar.

Al empleado: que no abandone. Que no se deje guiar por la tentación de la inercia y la comodidad del para qué, porque la única manera de cambiar un estado de cosas que genera malestar está en uno mismo. Si uno confía en sus potencialidades podrá traducir en acto su valor agregado personal.

Gustavo Giorgi es Psicólogo, graduado en la Universidad Nacional de Rosario, Argentina. Posgrado en "Capacitación por Competencias" acreditado U.N.R. Docente Facultad de Psicología UNR '97-'98. Socio de Human Touch Consultora y Director del Área Recursos Humanos.Co Creador del sistema de capacitación “All Sense” que permite transmitir ideas y conceptos de una forma sencilla, práctica y aplicable. Gustavo Giorgi es integrante de la Red Pensar de Nuevo y ha cedido este artículo para su publicación en www.pensardenuevo.org
Categorías : Contexto Social | Factor Humano | Prácticas Laborales
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  • 3 comentarios para “La creatividad como principal recurso ante la crisis”

    Jorge Mayo 14, 2009

    Muy buen articulo! Leí primero lo que levanto el diario de Santa Fe y luego conoci este sitio! Que buenos tips para estos tiempos de incertidumbre y conflictos de intereses sociales.

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