Articulos del autor
Europa, la última oportunidad
Por Abdeslam Baraka, desde Marruecos
Basta con fijarse en el gasto del gobierno federal de Estados Unidos, que ronda el 16% del PIB, para darse cuenta de que el limite del 1,27% del PIB fijado al presupuesto europeo no parece ser la solución para salir de su crisis económica. El gasto público estadounidense es, sin duda, lo que permite la [...]
LEER MAS >>Co-desarrollo, Democracia y Vecindad
Por Abdeslam Baraka, desde Marruecos
Dentro de pocas semanas, se celebrará la primera cumbre Euro-Marroquí, desde la consagración del estatuto avanzado de Marruecos, en el marco de la política de Vecindad Europea. Todo salvo las instituciones, es el reto de esta relación, entre dos culturas.
España que ejerce la presidencia semestral de la Unión Europea, junto [...]
Los apasionados de protagonismo
Por Abdeslam Baraka, desde Marruecos
El caso Aminatou Haidar, quien se puso en situación de apátrida voluntaria, es realmente peculiar. Por un lado pide volver a su tierra (Nacida en Akka-Marruecos en 1967), manteniendo su rechazo a su nacionalidad de origen y confundiendo apego a sus raíces e identificación con una localidad de residencia (Layoun, Marruecos) o, tal vez, [...]
LEER MAS >>Mantener la movilización para el futuro
Por Abdeslam Baraka, desde Marruecos
Todo indica que el 2010 empieza con buen pie a nivel económico y financiero. Las bolsas internacionales han recuperado parte de las pérdidas ocasionadas por la crisis financiera y los indicadores económicos permiten augurar una recuperación, lenta pero certera, o al menos así lo pronostican los “gurús” del sector.
Como si nada hubiese pasado, volvemos al [...]
Nueva gobernanza y reforma de los Estados
Por Abdeslam Baraka, desde Marruecos
Se necesita un orden jurídico internacional que lidie con la globalización con eficacia, pero sobre todo, con un sentido de justicia social.
La transición que estamos viviendo se refleja en el malestar de la ciudadanía con la clase política. La falta de liderazgo, de credibilidad, de ingenio y de espíritu de sacrificio no explica por sí [...]
